sábado, mayo 23, 2026
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Puerto de Róterdam: donde un puerto mueve mucho más que carga, mueve desarrollo

Hablar del Puerto de Róterdam es hablar de cómo una infraestructura puede cambiar la historia económica de un país. Y también de una referencia inevitable cuando Guatemala piensa en modernizar sus puertos.

Hay lugares que son mucho más que una obra de infraestructura. El Puerto de Róterdam es uno de ellos.

Desde sus muelles no solo salen y entran mercancías: pasan inversiones, cadenas de suministro, innovación y oportunidades. Con cerca de 42 kilómetros de extensión y conexiones con más de mil puertos alrededor del mundo, Róterdam se ha consolidado como la principal puerta logística de Europa y uno de los puertos más impresionantes del planeta.

Pero lo que realmente asombra no es su tamaño. Es lo que ese tamaño produce.

Cada año moviliza cientos de millones de toneladas de carga y recibe algunos de los buques más grandes del mundo. Su operación es tan eficiente que muchas de sus terminales funcionan con grúas automatizadas, vehículos autónomos y sistemas inteligentes que hacen que el movimiento de contenedores parezca una coreografía perfectamente calculada.

Ahí está una de sus grandes lecciones: la competitividad no sucede por accidente, se construye.

En Róterdam entendieron hace tiempo (100 años) que un puerto no podía seguir siendo solo un punto de paso para mercancías. Lo convirtieron en una plataforma de desarrollo.

Por eso ampliaron su capacidad incluso ganándole terreno al mar con Maasvlakte 2, una expansión monumental pensada para recibir la nueva generación de megabuques y anticiparse al crecimiento del comercio mundial.

No esperaron a que el problema llegara. Se prepararon antes. Y eso marca toda la diferencia.

Mientras muchos puertos todavía enfrentan congestionamientos, procesos manuales y limitaciones operativas, en Róterdam la tecnología ya forma parte del día a día. Digitalización, inteligencia artificial, automatización, monitoreo en tiempo real y soluciones verdes conviven en una operación pensada para el futuro.

Incluso en sostenibilidad llevan la delantera. Hoy el puerto impulsa proyectos ligados a hidrógeno, combustibles limpios y descarbonización industrial, entendiendo que la logística del siglo XXI también debe ser sostenible.

Pero quizá el dato más poderoso no está en los volúmenes que mueve ni en sus grúas automatizadas. Está en lo que provoca.

Alrededor del puerto se ha desarrollado un ecosistema industrial, logístico y empresarial que genera empleo, atrae inversión y fortalece la posición estratégica de Países Bajos en el comercio internacional.

Ese es el verdadero impacto de un puerto moderno. Y por eso mirar a Róterdam inevitablemente lleva a pensar en Guatemala.

Porque si algo demuestra este caso es que los puertos no son solo infraestructura: son competitividad.

En un país como Guatemala, donde la logística es determinante para colocar productos en mercados internacionales, la modernización portuaria deja de ser una necesidad sectorial para convertirse en una prioridad país.

Cada retraso, cada limitación operativa o cada rezago en infraestructura termina pagando un costo en competitividad.

Y en un mundo donde el comercio se mueve cada vez más rápido, ese costo puede ser demasiado alto.

Róterdam enseña que invertir en puertos no es apostar únicamente por mover más carga. Es apostar por atraer más inversión, reducir costos logísticos, fortalecer exportaciones y generar crecimiento.

Experto internacional compartirá estrategias para una tilapicultura más rentable en el Simposio de Acuicultura

En el marco del próximo Simposio de Acuicultura, que se realizará en mayo, Oscar Botero, empresario colombiano y uno de los conferencistas internacionales invitados, compartió en entrevista algunas de las perspectivas que llevará al encuentro, enfocadas en productividad, innovación y sostenibilidad para el cultivo de tilapia.

Botero, fundador y directivo de Piscícola Botero S.A., empresa especializada en la producción, procesamiento y exportación de tilapia, adelantó que durante su conferencia abordará cómo mejorar la rentabilidad del cultivo a partir de decisiones técnicas y productivas clave para el sector.

Entre los principales factores que, a su criterio, hoy afectan la productividad en la tilapicultura, destacó los desafíos sanitarios, cada vez más complejos para los productores.

“Nos enfrentamos constantemente a mayores retos sanitarios, tanto por virus como por bacterias, lo que obliga a destinar recursos para mitigar su impacto y proteger los indicadores productivos”, explicó.

Entrevista a Oscar Botero.

Otro factor determinante, señaló, es la calidad y el gerenciamiento del agua, un componente esencial para mantener el desempeño técnico de los cultivos y sostener resultados productivos eficientes.

Innovación y eficiencia para producir mejor

Como antesala a su participación en el Simposio, Botero también compartió algunas de las tecnologías que están transformando la producción de tilapia y que formarán parte de los temas que desarrollará en su conferencia.

Entre ellas destacó los IPRS (In-Pond Raceway Systems), un sistema que permite optimizar las condiciones de cultivo, mejorar el bienestar animal y acelerar los ciclos de crecimiento.

A esto se suman procesos de automatización en alimentación, vacunación y sistemas de aireación, herramientas que —afirmó— están marcando una nueva etapa en la acuicultura moderna.

“Hoy la tecnología permite producir con mayor eficiencia, optimizar recursos y elevar la competitividad del negocio acuícola”, señaló.

Su participación cobra especial relevancia para productores guatemaltecos y actores de la cadena acuícola que buscan incorporar nuevas prácticas para responder a desafíos sanitarios, operativos y de sostenibilidad.

Espacio para aprender de experiencias regionales

Oscar Botero extendió una invitación a productores, técnicos y empresarios a participar en el Simposio de Acuicultura y aprovechar el intercambio de conocimiento que ofrecerá el encuentro.

“Quiero invitar a los acuicultores de Guatemala a conocer parte de nuestra experiencia como productores de tilapia en Colombia y a participar activamente en este simposio. La acuicultura es una actividad con enorme potencial de crecimiento, siempre que la impulsemos de manera ordenada y en armonía con el medio ambiente y nuestro entorno social”, expresó.

El Simposio de Acuicultura reunirá a expertos nacionales e internacionales para abordar tendencias, innovación y soluciones para fortalecer la competitividad del sector, consolidándose como una plataforma para compartir conocimiento y promover el desarrollo sostenible de la acuicultura en la región.

Con apoyo de la Unión Europea, AGEXPORT amplía oportunidades de empleo con 300 becas de inglés

En el marco de la Feria de Empleo del Sector de Contact Center & BPO, evento que se realizó el pasado jueves 16 de abril 2026, se abrió la posibilidad de brindar apoyo a personas interesadas en integrarse laboralmente a alguna de las empresas, a través de un esfuerzo articulado entre el sector, sus empresas socias y aliados estratégicos. Esta iniciativa se impulsa mediante la alianza con INTECAP para la formación en el idioma inglés, el compromiso de las empresas del sector que continúan ampliando su contratación de talento, y el cofinanciamiento de la Unión Europea a través de la subvención “Empleabilidad, Emprendimiento y Empresarialidad”, ejecutada por AGEXPORT.

Como parte de esta oferta, el Programa Finishing School y AfterWork English Program del sector de Contact Center & BPO de AGEXPORT pusieron a disposición 300 becas para el aprendizaje del idioma inglés, dirigidas a personas que cuentan con al menos un 25% de dominio del idioma y que quieran insertarse laboralmente en este sector.

Desde hace más de 10 años, el sector de Contact Center & BPO de AGEXPORT ha impulsado el desarrollo de talento joven para facilitar su empleabilidad, contribuyendo al fortalecimiento de la competitividad del sector a nivel internacional y a la generación de empleo formal en el país. Gracias al respaldo de la Unión Europea, estos esfuerzos han permitido ampliar el acceso a oportunidades laborales y mejorar las capacidades de los participantes.

“Este año dimos un paso importante al lanzar nuestro nuevo programa AfterWork English Program, que nos permite ampliar nuestro alcance y brindar más oportunidades a personas que buscan mejorar su empleabilidad en el sector de Contact Center & BPO. Gracias al apoyo de la Unión Europea, hemos podido seguir fortaleciendo Finishing School y crear nuevas alternativas que responden a las necesidades actuales del talento. Agradecemos profundamente este respaldo, que nos permite continuar generando oportunidades reales de empleo y transformación para más guatemaltecos”, destacó Andrea Méndez, coordinadora de Reclutamiento del sector.

Como parte de la expansión de estos esfuerzos, el apoyo de la Unión Europea también ha permitido el desarrollo del programa “Elevate Your Future”, impulsado por el sector de CC&BPO de AGEXPORT en alianza con la Municipalidad de Guatemala, el cual ofrece formación en inglés desde nivel básico a personas de las zonas 3 y 21 de la ciudad capital, brindando una base sólida para su posterior incorporación al Programa Finishing School.

Estas acciones reflejan la articulación efectiva de alianzas público-privadas y de cooperación internacional, alineadas con la estrategia institucional “Way to Play” de AGEXPORT, orientada a fortalecer el talento humano y consolidar la visión de Guatemala como un país exportador competitivo.

Exportar para sostener: una reflexión en el Día de la Tierra

Cada Día de la Tierra nos invita a reflexionar sobre nuestra relación con el planeta. Pero este año, quisiera plantearlo desde un ángulo distinto: ¿qué pasaría si empezamos a ver a las exportaciones no como parte del problema, sino como parte de la solución?

En Guatemala, solemos hablar de sostenibilidad como si fuera un tema aspiracional, casi romántico. Como si cuidar el agua, los bosques o el clima respondiera únicamente a un compromiso ético. Y aunque ese compromiso es importante, la realidad es otra: la sostenibilidad hoy es una condición para producir, para competir y, sobre todo, para permanecer.

Lo veo todos los días en el trabajo con el sector exportador. Las exigencias de los mercados han cambiado. Hoy, para vender café, frutas o manufacturas, ya no basta con cumplir estándares de calidad. Hay que demostrar de dónde viene el producto, cómo se produjo, qué impacto tuvo. Y en muchos casos, si no se puede demostrar, simplemente no se puede exportar.

Esto no es teoría. Es la nueva realidad del comercio.

Y aquí es donde Guatemala tiene algo valioso que, paradójicamente, muchas veces subestimamos.

Somos un país con aproximadamente un tercio de su territorio cubierto de bosques, según el Instituto Nacional de Bosques. Contamos con una disponibilidad hídrica que esta por encima del promedio latinoamericano. Y más del 60% de nuestra energía proviene de fuentes renovables, de acuerdo con el Ministerio de Energía y Minas.

Estos no son solo datos ambientales. Son activos económicos.

En un mundo donde los mercados están penalizando la deforestación, la sobreexplotación del agua y las emisiones, partir de esta base no es menor. Es, potencialmente, una ventaja competitiva.

Pero tener esa ventaja no es suficiente.

La verdadera pregunta es qué hacemos con ella.

En distintos sectores ya hay señales claras. Productores de café que combinan productividad con cobertura forestal. Empresas agrícolas que están invirtiendo en sistemas de riego más eficientes. Industrias que están migrando hacia energías más limpias no por moda, sino por eficiencia y acceso a mercados.

Nadie está haciendo esto “por amor al planeta” únicamente. Lo están haciendo porque han entendido algo fundamental: sin sostenibilidad, no hay negocio que resista en el tiempo.

Y sin embargo, aún nos falta dar un paso más.

Necesitamos dejar de ver la sostenibilidad como un costo o como una imposición externa, y empezar a verla como una estrategia país. Eso implica reglas claras, técnicamente viables y aplicables. Implica reducir la discrecionalidad, generar incentivos y acompañar a quienes tienen menos capacidades para adaptarse.

Porque si no logramos escalar estos esfuerzos, corremos el riesgo de que nuestras ventajas naturales se conviertan en oportunidades perdidas.

El Día de la Tierra no debería ser solo un recordatorio simbólico. Debería ser una llamada a alinear lo ambiental con lo económico, sin caer en falsas dicotomías.

En Guatemala, exportar y conservar no son objetivos opuestos. Bien entendidos, pueden ser exactamente lo mismo: una forma de asegurar que lo que hoy producimos —y de lo que vivimos— pueda sostenerse mañana.

Redacción: Yolanda Mayora, Gerente de Sostenibilidad de AGEXPORT.

A 16 años de su entrada en vigor, el Acuerdo Guatemala–Belice fortalece el comercio bilateral y amplía oportunidades regionales

El intercambio comercial entre Guatemala y Belice mantiene una tendencia favorable, alcanzando en 2025 exportaciones por US$142.72 millones, reflejando el potencial de este instrumento para dinamizar la economía regional.

Este mes se conmemoran 16 años de la entrada en vigor del Acuerdo de Alcance Parcial entre Guatemala y Belice, un instrumento comercial que, desde el 4 de abril de 2010, ha contribuido a fortalecer las relaciones económicas, facilitar el comercio y generar nuevas oportunidades para ambos países.

Firmado el 26 de junio de 2006 y ratificado en 2010, este acuerdo ha sido clave para establecer un marco de cooperación que promueve el intercambio de bienes, la eliminación de barreras comerciales y la generación de condiciones más favorables para los sectores productivos.

A lo largo de estos 16 años, el comercio bilateral ha mostrado resultados positivos. Solo en 2025, Guatemala registró exportaciones hacia Belice por US$142.72 millones, mientras que las importaciones sumaron US$9.68 millones, consolidando una balanza comercial favorable para el país.

Instrumento que impulsa el comercio y la integración

El Acuerdo de Alcance Parcial ha permitido avanzar en la diversificación de la oferta exportable, facilitando el acceso preferencial a decenas de productos. Desde su implementación, ambos países han otorgado preferencias arancelarias a más de 70 partidas, incluyendo productos agrícolas, manufacturas, materiales industriales y bienes de consumo.

Además, el acuerdo ha establecido mecanismos institucionales, como la Comisión Administradora y diversos comités técnicos, que han permitido dar seguimiento a compromisos, resolver obstáculos comerciales y promover la facilitación del comercio.

Entre los avances más relevantes destacan:

  • La creación de grupos técnicos para promoción de exportaciones e inversión.
  • La actualización de reglas de origen y procedimientos aduaneros.
  • El fortalecimiento de medidas sanitarias, fitosanitarias y técnicas.

Comercio en crecimiento y con oportunidades por aprovechar

De acuerdo con el Ministerio de Economía, Guatemala ha mantenido un saldo comercial positivo con Belice durante más de una década, impulsado principalmente por exportaciones de productos como combustibles, materiales de construcción, manufacturas y alimentos procesados.

Asimismo, el acuerdo ha permitido que ciertos productos incrementen su participación dentro del comercio bilateral, evidenciando un mejor aprovechamiento de las condiciones preferenciales establecidas.

No obstante, aún existen oportunidades para profundizar su impacto, especialmente en:

  • La ampliación de la cobertura de productos.
  • El fortalecimiento de medidas sanitarias y fitosanitarias.
  • La promoción de inversión bilateral.
  • La facilitación logística y de transporte terrestre.

Compromiso vigente con la integración regional

A 16 años de su implementación, el Acuerdo de Alcance Parcial entre Guatemala y Belice se mantiene como un instrumento vigente y estratégico para la integración económica regional. Su evolución ha demostrado la importancia de contar con mecanismos flexibles que permitan adaptarse a las dinámicas del comercio internacional.

Realidad o mito

La gran paradoja Centroamericana: ¿por qué los países de Centroamérica no usan el etanol como aditivo siendo grandes exportadores de etanol e importadores 100% de gasolina? Y la respuesta es “No alterar el statu quo del predominio total de los hidrocarburos.” En defensa de esto, se han creado un sin número de mitos que no tienen sustento científico.

Mito 1: no debe ser de uso obligatorio. La industria automotriz ha exigido que la gasolina tenga un alto octanaje. Se ha incorporado aditivos como el plomo, altamente cancerígeno; luego, el MTBE de la industria petrolera, ya prohibido en más de 20 estados de EE. UU. por contaminar acuíferos; y ahora el etanol, usado ampliamente en más de 60 países del mundo. En el caso del plomo cancerígeno, nunca se puso en consulta popular su sustitución por otros petroquímicos, pero se tomó esta decisión en aras de la salud pública. Ahora, sí hay protestas cuando se introduce etanol y se desplaza en un 10% el volumen de la gasolina, medida que también beneficiará la salud pública y el aire que respiramos.

Mito 2: los autos y motos no están habilitados para usar el aditivo de 10% de etanol. Desde la década de los 70, los fabricantes de autos, motos, agrícolas y náuticos han habilitado sus motores para consumir el aditivo etanol. Los grandes ensambladores de Asia, Brasil, Europa y menores como Colombia, México proveen para todo el mundo siendo ya un estándar el E10. Las motos que llegan a Centro América son producidas en su mayoría en China e India para ser usadas en países con o sin etanol. Las motos comercializadas en Centroamérica son las mismas que se venden en Suramérica como Hero, Bajaj, Boxer, Victory, etc. o con nombres dados por los importadores. Centroamérica es importador de autos usados de EE. UU. que llevan décadas usando gasolina E10.

Mito 3: el etanol tiene menos energía que la gasolina y, por lo tanto, rinde menos. El etanol posee tres características positivas que compensan la menor cantidad de energía al usarse como aditivo al 10%. Su alto octanaje, cerca de 115 versus una gasolina de 87; su alta detergencia que garantiza que los motores estén limpios; y su cualidad de tener oxígeno, que compensa los filtros de aire sucios en las motos; garantizan que toda la gasolina se queme, no contamine el ambiente y sea aprovechada en desplazamiento.

Mito 4: el etanol hará subir el precio de la gasolina. Los precios del petróleo obedecen a variables geopolíticas, como el conflicto de Irán. Su alta volatilidad debe ser asumida por los usuarios de países netamente importadores como es el caso de Centroamérica. El etanol, por tener una gran cantidad de productores a nivel mundial, obedece a reglas de oferta y demanda. Se estimó que algunos países de Centroamérica, de haberse usado el etanol como aditivo al 10% en el 2024, le habrían ahorrado al usuario cerca de 10 millones de dólares, cifra mayor para el año 2026 por el conflicto con Irán.

Mito 5: las gasolineras tendrán que hacer grandes inversiones. Desde los años 70, todos los productores de equipos y repuestos presentes en las gasolineras poseen certificación de compatibilidad con E10. Su única inversión es garantizar al inicio un tanque limpio y hermético, la cual deberían de hacer todas las estaciones de servicio con o sin E10.

Redacción: Luis Fernando Villegas.

Colombiano, ingeniero mecánico con amplia experiencia en el área de sector de hidrocarburos, operaciones, abastecimiento y logística. Con experiencia de más de 25 años en el área de comercialización y distribución de combustibles en Terpel, Colombia. Estuvo a cargo de la implementación del proyecto de etanol en 26 plantas de abastecimiento y más de 1,500 estaciones de servicio.

Ha trabajado en la implementación de programas de optimización de las canastas energéticas en varios países en el desarrollo de programas de combustibles alternativos con énfasis en etanol y biodiesel. Asesor de los gobiernos en esta temática de Ecuador, Panamá, Honduras, Nicaragua y El Salvador.

Aerolínea anuncia el relanzamiento de la ruta Guatemala-San Salvador

  • El vuelo reiniciará operaciones a partir del próximo 4 de mayo, con 10 frecuencias semanales
  • Se fortalece la conectividad aérea multirregión en uno de los corredores más importantes de Centroamérica
  • Marcela Toriello, Presidenta y CEO de TagAirlines, refrenda el compromiso de la aerolínea con la aviación y el desarrollo de la región

TagAirlines, la aerolínea bandera de Guatemala y aerolínea del Mundo Maya, anunció el relanzamiento de su ruta aérea entre la ciudad de Guatemala y San Salvador, a partir del próximo 4 de mayo, con 10 frecuencias semanales.

Marcela Toriello, presidenta y CEO de TagAirlines, destacó a El Salvador como un destino clave y reafirmó el compromiso de la aerolínea con el fortalecimiento de la aviación, así como con el desarrollo económico y turístico de Centroamérica.

“El Salvador ocupa un lugar estratégico dentro de los planes de expansión de TagAirlines, impulsado por su notable dinamismo económico y el crecimiento sostenido de su sector turístico, que lo posicionan como uno de los destinos más atractivos de la región. Este nuevo vuelo contribuirá a fortalecer la conectividad aérea multirregional en el principal corredor turístico de Centroamérica, permitiendo además conexiones vía Guatemala hacia destinos como Belice, San Pedro Sula, Flores Tikal y Roatán”, señaló.

El vuelo estará disponible para los viajeros con atractivas tarifas desde 299 dólares en viaje redondo. Las 10 frecuencias semanales serán de lunes a domingo.

Cabe destacar que TagAirlines se encuentra en una nueva etapa de evolución y crecimiento, marcada por la modernización de su flota con aeronaves ATR 72 de última generación, reconocidas a nivel mundial por sus altos estándares de seguridad, eficiencia operativa y sostenibilidad ambiental. Estas aeronaves están especialmente diseñadas para la aviación regional y cuentan con capacidad para transportar hasta 72 pasajeros.

TagAirlines es la aerolínea bandera de Guatemala y aerolínea del Mundo Maya, que desde hace 60 años mantiene un firme compromiso con la conectividad aérea, el desarrollo, los viajes y el turismo en la región.

Exportar en la era digital: el nuevo estándar para competir internacionalmente

La transformación digital está redefiniendo cómo las empresas exportan, integrando bienes, servicios y tecnología en un nuevo modelo competitivo global

El comercio internacional continúa creciendo, mientras redefine las reglas de cómo las empresas compiten en un entorno cada vez más complejo y dinámico. 

De acuerdo con la OMC, el comercio global alcanzó los 34.6 billones de dólares en 2025, con una participación creciente de los servicios. Al mismo tiempo, el comercio electrónico, la digitalización y la inteligencia artificial están modificando profundamente cómo las empresas acceden a los mercados internacionales. 

En esta nueva dinámica del comercio global ya no basta con tener un buen producto; es necesario construir una estrategia competitiva basada en capacidades digitales. 

El producto ya no es suficiente: cómo ha cambiado la competencia internacional 

Tradicionalmente, exportar se entendía como un proceso centrado en el producto: producir, cumplir requisitos y encontrar compradores. 

Hoy, esa lógica ha evolucionado. 

Un producto ya no compite únicamente por su calidad o precio, sino por el sistema que lo respalda: 

  • Cómo se posiciona en canales digitales  
  • Qué experiencia ofrece al cliente  
  • Qué información garantiza su origen, calidad y cumplimiento  
  • Qué tan eficiente es su entrega  

En paralelo, los servicios, especialmente los digitales, continúan consolidándose como un motor clave de la economía global. De acuerdo con la OMC y la UNCTAD, las exportaciones globales de servicios superaron los 7.9 billones de dólares en 2025, con un crecimiento cercano al 8%, impulsado principalmente por servicios digitalmente entregables como los financieros, profesionales y tecnológicos. 

A nivel regional, el BID señala que las exportaciones de servicios en América Latina crecieron 12.2% en 2023, estableciendo una tendencia de expansión sostenida que se mantiene en los últimos años, especialmente en sectores basados en conocimiento. 

Este comportamiento confirma un cambio estructural: los bienes y los servicios ya no se gestionan por separado, se integran para construir competitividad. 

Transformación digital: el punto de inflexión 

Si hay un factor que explica este cambio, es la transformación digital. 

La digitalización no solo facilita procesos, redefine la forma de competir. Permite a las empresas: 

  • Acceder directamente a mercados internacionales  
  • Optimizar su logística mediante trazabilidad en tiempo real  
  • Tomar decisiones basadas en datos y no en intuición  
  • Automatizar procesos comerciales y operativos

De acuerdo con la OCDE, más del 20% de las empresas en economías desarrolladas ya utilizaban inteligencia artificial hacia 2024, tendencia que continúa expandiéndose hacia mercados emergentes. 

En este escenario, la ventaja competitiva depende cada vez más de cómo se integra la tecnología en el proceso exportador, y no únicamente de lo que se exporta. 

De una lógica operativa a una lógica estratégica 

Durante mucho tiempo, exportar se entendió como un proceso relativamente claro, basado en desarrollar un buen producto, definir un precio adecuado y resolver la logística para llegar al mercado. 

Bajo esa lógica, la competitividad se construía sobre: 

Producto + precio + logística 

Sin embargo, el entorno actual ha transformado esa base. 

Hoy, las empresas no compiten únicamente por lo que venden, sino por todo el sistema que construyen alrededor de su oferta. El mercado internacional exige algo más completo, más dinámico y mejor conectado. 

Por ello, la lógica ha evolucionado hacia un enfoque más integral: 

Producto + servicios + datos + experiencia + cumplimiento 

En este nuevo enfoque, el producto sigue siendo importante, pero necesita diferenciarse. Los servicios agregan valor y fortalecen la relación con el cliente. Los datos permiten entender el mercado y tomar mejores decisiones. La experiencia define la percepción y fidelización del cliente. Y el cumplimiento garantiza acceso y permanencia en mercados internacionales. 

La digitalización no es un proyecto de largo plazo que empieza cuando haya más tiempo o más presupuesto. Es una serie de decisiones puntuales que se toman ahora: qué herramienta adopto, qué proceso automatizo, qué dato empiezo a medir. Las empresas que están ganando mercados internacionales no lo hicieron todas a la vez. Lo hicieron una decisión a la vez. 

¿Qué significa esto para las MIPYMES en Guatemala?

Guatemala ya tiene empresas que están haciendo esta transición. Exportadores de café están usando plataformas de trazabilidad para certificar origen y proceso ante compradores europeos exigentes. Empresas de textiles y confección están integrando herramientas de gestión de órdenes en tiempo real para responder más rápido a compradores estadounidenses. Y en el sector de servicios, empresas guatemaltecas de BPO y tecnología están compitiendo directamente con proveedores de Colombia o México, no por precio, sino por especialización y calidad de servicio. 

A este proceso se suma un elemento cada vez más relevante: la incorporación de inteligencia artificial en distintas etapas del proceso exportador. Un número creciente de empresas ya la utilizan para analizar tendencias de mercado, optimizar precios, automatizar la atención al cliente o mejorar la generación de contenido comercial para mercados internacionales. 

El punto común en todos estos casos no es el tamaño de la empresa. Es que tomaron decisiones estratégicas concretas: eligieron un mercado, construyeron una presencia digital funcional, y definieron qué servicio adicional podían ofrecer junto a su producto principal. 

Para una MIPYME que quiere escalar, la pregunta no es ¿debo digitalizarme? sino ¿cuál es el primer paso concreto que me acerca a ese comprador internacional?  

Ese paso puede tomar distintas formas: 

  • Listar productos en marketplaces como Amazon o Mercado Libre, donde el comprador ya está buscando activamente. 
  • Construir un canal de venta directo mediante una tienda en línea utilizando plataformas como Shopify, que permiten integrar pagos internacionales, logística y atención al cliente.  
  • Implementar sistemas de seguimiento de envíos visibles para el cliente.  
  • Utilizar herramientas de inteligencia artificial para analizar mercados, generar contenido o automatizar respuestas comerciales. 
  • Obtener certificaciones que permitan acceder a segmentos de mercado más exigentes. 

Ninguno de esos pasos requiere transformar toda la empresa. Pero sí requieren claridad sobre hacia dónde se quiere llegar y cómo la tecnología puede facilitar ese camino. 

Conclusión 

El comercio internacional no va a esperar. Los compradores globales ya están eligiendo proveedores que les ofrecen más que un producto: les ofrecen visibilidad, consistencia y una experiencia de compra confiable. 

Guatemala tiene sectores con ventajas reales: origen, calidad, talento, y una base exportadora con años de experiencia. Lo que falta en muchos casos no es capacidad, sino el salto hacia un modelo de competencia más completo. 

Exportar hoy exige construir alrededor del producto: servicios que lo complementen, datos que lo respalden, y canales digitales que lo hagan visible donde está el comprador. Las empresas que entiendan eso primero no solo van a exportar más, van a exportar mejor y con mayor margen. 

La pregunta final no es si su empresa puede competir internacionalmente. La pregunta es qué está esperando para hacerlo en las condiciones que el mercado actual exige. 

Lluvias y mala gestión de desechos amenazan el estado de carreteras y la competitividad exportadora del país

CONRED advierte que la prevención inicia con acciones ciudadanas como el manejo adecuado de la basura, clave para evitar daños en infraestructura vial.

Con la llegada de la época lluviosa, las condiciones de la red vial del país enfrentan un riesgo creciente que podría impactar directamente la movilidad, la logística y, en consecuencia, el desempeño del sector exportador guatemalteco.

De acuerdo con la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (CONRED), una de las principales causas que agravan los efectos de las lluvias no es únicamente la intensidad de las precipitaciones, sino el manejo inadecuado de desechos sólidos. La acumulación de basura en calles, drenajes y cauces naturales provoca obstrucciones que derivan en inundaciones, desbordamientos y daños a la infraestructura.

Esta problemática tiene un impacto directo en la red vial. Históricamente, durante la temporada lluviosa se registran derrumbes, deslizamientos y deterioro de carreteras; solo en 2025 se contabilizaron más de 400 tramos afectados en el país.

Carreteras en riesgo, exportaciones en alerta

El deterioro de carreteras no es únicamente un problema de movilidad, sino un factor crítico para la competitividad. Guatemala depende en gran medida del transporte terrestre para el traslado de mercancías hacia puertos, fronteras y centros logísticos.

En este contexto, cualquier interrupción —ya sea por inundaciones, derrumbes o deterioro de la carpeta asfáltica— impacta tiempos de entrega, costos logísticos y cumplimiento de contratos internacionales. En términos prácticos: si las carreteras no están en condiciones óptimas, las exportaciones tampoco lo están.

Las lluvias intensas, combinadas con drenajes colapsados por basura, aceleran este deterioro y aumentan la probabilidad de cierres viales, afectando cadenas de suministro clave para el comercio exterior.

Prevención: una responsabilidad compartida

Ante este escenario, la CONRED enfatiza que la prevención inicia con acciones simples pero determinantes. Entre las principales recomendaciones destacan:

  • No arrojar basura en calles, ríos, barrancos o drenajes.
  • Mantener limpios los alrededores de viviendas y espacios públicos.
  • Disponer los desechos en lugares adecuados para su recolección.
  • Atender las indicaciones de autoridades locales durante eventos de lluvia.

Asimismo, la institución recuerda que durante lluvias es fundamental extremar precauciones al conducir, reducir la velocidad y evitar transitar por rutas afectadas, ya que las condiciones pueden cambiar rápidamente.

La época lluviosa no solo pone a prueba la infraestructura del país, sino también la cultura de prevención. El manejo adecuado de desechos, lejos de ser un tema ambiental aislado, se convierte en un elemento para proteger carreteras, garantizar la movilidad y sostener la actividad económica.

En un país donde la logística terrestre es vital para el comercio exterior, cada acción preventiva cuenta. Mantener limpias las calles hoy puede significar carreteras transitables mañana y exportaciones que llegan a tiempo a sus destinos.

Guatemala se consolida como líder en macadamia en América y quinto productor mundial

Guatemala reafirma su posición en el mercado agrícola internacional al consolidarse como el principal productor de macadamia en América y el quinto a nivel mundial, en un contexto de creciente demanda global por este producto.

Actualmente, el país cuenta con más de 12 mil hectáreas cultivadas de macadamia, concentradas principalmente en regiones como Alta Verapaz, Baja Verapaz, San Marcos y la bocacosta, donde las condiciones climáticas favorecen el desarrollo del cultivo.

La producción nacional supera las 25 mil toneladas anuales, lo que ha permitido fortalecer la oferta exportable y posicionar a Guatemala como un proveedor relevante en mercados internacionales, especialmente en Estados Unidos, Europa y Asia.

Uno de los factores clave en este crecimiento ha sido la participación de pequeños y medianos productores, quienes representan una parte importante de la cadena productiva y han encontrado en la macadamia una alternativa rentable y sostenible a largo plazo.

Además, el cultivo destaca por su impacto ambiental positivo, ya que contribuye a la reforestación y a la conservación de suelos, al tratarse de un árbol perenne que puede mantenerse productivo por varias décadas.

El dinamismo del sector también se refleja en el fortalecimiento de la agroindustria, con inversiones en procesamiento, valor agregado y estándares de calidad que permiten cumplir con las exigencias de los mercados internacionales.

Con este desempeño, la macadamia se posiciona como un cultivo estratégico para Guatemala, no solo por su potencial exportador, sino también por su aporte al desarrollo rural, generación de empleo y diversificación de la oferta agrícola del país.

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