Lo que yo vi!

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Aprovechando el feriado del 15 de agosto, tome por Fannymi carro y puse llantas en polvorosa  y decidí ir a conocer los Cuchumatanes, satisfaciendo un deseo que venía acumulando desde hacía mucho tiempo. Enfile primero camino a las ruinas de Takalic Abaj en Retalhuleu, llovía a mares. En primer lugar, felicitaciones al Ministerio de Cultura porque el parque está muy bien cuidado, los guías muy bien preparados. Pude observar la paciencia con la que atendían a grupos de jóvenes estudiantes que estaban de visita. Nos quedamos en el hotel que lleva el mismo nombre del parque, una pequeña reserva natural   administrada por pobladores de la comunidad de San Antonio, Cantón Barrios, quienes a la vez son guías de aviturismo, de la reserva y del hotel.

 Subimos hacia Quetzaltenango pasando por el valle de Almolonga  plantado de punta a punta con multiplicidad de vegetales destinados al mercado centroamericano. Lo nuevo para mi fue la existencia de tecnología más avanzada con  micro túneles  de ambiente controlado que les permiten  obtener mayores rendimientos y mejor control de enfermedades y plagas.  Seguí  pasando por Zunil . Lo que pude ver son paredes de block en casas de 3 y 4 pisos, pegadas las unas a las otras que impiden ver la montaña. Personalmente pienso que culturalmente se perdió aquella imagen  de población verde  pintoresca que invitaba a entrar. Mientras avanzaba, me fui dando cuenta que esta es una nueva arquitectura del altiplano no planificada que con un poco de interés público y municipal, pudo haber aportado mucho a la actividad turística en esas comunidades. A lo mejor todavía no es muy tarde porque se ve que ese estilo, sigue avanzando.

Pasando Quetzaltenango decidimos entrar a San Francisco el Alto, nombre para mi muy familiar siempre lo he escuchado, pero la realidad sobrepasa cualquier ficción. El pueblo entero es una fábrica completa de confección donde se pueden encontrar accesorios, telas, bordadoras, centros de empaque,  etc. Un verdadero clúster industrial.

 Pasamos a Huehuetenango. Vaya sorpresa, me encontré con un lugar con una energía económica impresionante… se podía tocar. Mucho movimiento, tráfico intenso, vehículos de todo tipo, centros comerciales, restaurantes, universidades, grandes hoteles, hospitales, centros de internet, todo funcionando al mismo tiempo. Lo que más llamo mi atención fue la cantidad de estudiantes uniformados por todos lados. La energía es tal que me dije, este lugar es una mina de oportunidad,  tiene el recurso humano y las fortalezas para ser todo un  polo de desarrollo económico. Me puedo imaginar fácilmente todo  un centro de manufactura ligera, creando miles de puestos de trabajo.

Como mi meta eran los Cuchumatanes, seguimos hacia arriba, y más arriba, hasta la Cumbre.  Es uno de los espectáculos de la naturaleza más hermosos que he visto en el mundo.  Usted conoce? Si su respuesta es que no, lo invito a que no se lo  pierda. Termine  pasando la noche en Todos Santos Cuchumatanes, un pueblo con una riqueza cultural al 100%, pero sabe que fue lo mejor? la tranquilidad que se disfruta, pues la delincuencia allí no se conoce. Luego, de regreso a la capital impregnada de la visión  de todo lo que se puede hacer en las regiones, para crear más polos de desarrollo que eviten la migración a la gran ciudad y al norte del continente.

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Redacción AGEXPORT HOY

Medio de comunicación que informa sobre los sectores de exportación de Guatemala.