Tendencias y Negocios

Artículo elaborado por el Analista de la Unidad de Inteligencia de Mercados de AGEXPORT, Jorge García.

La crisis del COVID-19 trae grandes retos a todos los elementos que conforman la cadena de suministro de alimentos. En AGEXPORT buscamos contribuir a su necesidad de información sobre qué avecina esta crisis.

Este es el primero de una serie de artículos que tratarán el estado presente y futuro de las distintas modalidades de consumo final de alimentos (retail, restaurantes, procesados). Entendiendo hacia dónde van las tendencias del consumidor final, los demás miembros de la cadena de suministro pueden ajustar sus planes estratégicos para sobrellevar de mejor manera la crisis.

Este es el resumen de la investigación que elaboró la Unidad de Inteligencia de Mercados de AGEXPORT sobre la actualidad y nuevas tendencias para la modalidad de restaurantes y sus implicaciones para quienes les abastecen.

Un sector muy afectado

La industria de restaurantes ha sido una de las más afectadas por el COVID-19, llegando incluso a una caída del 100% de comensales sentados en restaurantes. Algo que jamás había ocurrido, ni en las mayores crisis. Pero, en medio de la adversidad, y en la búsqueda por sobrevivir, han surgido nuevas ideas en la industria, o se han adoptado viejas ideas para nuevos segmentos del mercado.

La industria se caracteriza por la innovación y la resiliencia, lo que les ha ayudado a adaptarse a la compleja nueva realidad. Han tenido que readecuar su propuesta de valor en base a las nuevas preocupaciones de los comensales, los cuales buscan reducir el contacto humano, valoran la limpieza y están reestructurando sus prioridades de consumo por la crisis económica.

Pero el cambio más significativo que han tomado los restaurantes ha sido la forma de servir. La prohibición de apertura de restaurantes ha provocado que los comensales migren a otras modalidades como delivery, drive thru, o preparar en casa sus alimentos.

Esto tiene grandes implicaciones en el futuro de los restaurantes. El distanciamiento social y el menor consumo fuera del hogar afectarán a la industria por los meses que dure la pandemia, e incluso es posible que más allá.

Los cambios se quedarán

n el primer caso, el distanciamiento social se quedará por un tiempo indefinido, al menos hasta que se logre inmunizar a la población. Esto implicará que, aun cuando los restaurantes puedan abrir, tendrán menos comensales (porque necesitan más espacio entre mesas) y tendrán que reducir el uso de áreas compartidas como bares de ensalada, fuentes de soda o incluso saleros.

Además, deberán adaptar el diseño de sus locales enfocándose en el distanciamiento social. Todas las medidas anteriores se están observando actualmente en China, que ya está disminuyendo las medidas de cuarentena. Todo esto afectará la rentabilidad de los restaurantes cuya propuesta de valor está enfocada en el consumo en mesa, principalmente aquellos cuyos alimentos son difíciles de transferir a otras modalidades de servicio.

La vía de escape por la que han optado los restaurantes ha sido servir alimentos fuera de la mesa. A través de distintas modalidades de servicio (delivery, drive thru, pick-up, etc), las empresas han buscado la forma de seguir vendiendo. Aun así, las ventas son solo una fracción de lo que vendían en la mayoría de los restaurantes, pero han sido canales clave para mantener un flujo de efectivo entrante a los restaurantes. Esto lleva a pensar que los demás deberán invertir en adaptar su servicio a estas dos modalidades.

Por último, quizá el factor más decisivo sea el impacto económico en los consumidores. En los momentos de crisis las personas quieren llevar alimentos a casa, y el consumo fuera de casa se vuelve no esencial. Según una encuesta de Boston Consulting Group el 81% de los estadounidenses están gastando menos debido a la crisis del COVID-19. Incluso en China, que están saliendo de la pandemia, un tercio mencionan que planean gastar menos en restaurantes.

Como complemento, los consumidores esperan una recesión en los próximos meses, lo que los lleva a replantear sus prioridades de consumo futuras forzando a la industria atravesar una fase de reinvención en los servicios que se proveen.

Todo esto da auge a una tendencia potenciada por la cantidad de tiempo en el hogar por el confinamiento: cocinar en casa. Los jóvenes están descubriendo la cocina y los adultos están volviendo a ella. Las personas están volviendo a consumir alimentos fuera de restaurantes, dándole mayor importancia a otras modalidades de consumo final como el retail o en alimentos procesados.

El estudio a detalle podrá encontrarlo en el siguiente link:

Jorge García
Jorge García
Economista y financiero. Lector, analista y escritor apasionado por el acontecer económico y político. @inteligencia_me
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