Opinion Agexport

El Director de la Comisión de Turismo Sostenible  de AGEXPORT, Alfonso Muralles, presenta su columna de opinión publicada en el medio digital República.GT

Hasta hace relativamente poco tiempo, a la palabra sostenibilidad se le percibía, escrita o hablada, de color verde. Podemos decir que todavía goza de verde reputación, aunque ya se le otorguen connotaciones que van más allá de lo ambiental.

La sostenibilidad parte de un proceso evolutivo que se inicia en la década de los 1960’s con el concepto de Desarrollo: “Desarrollo es el nuevo nombre de la Paz” proclamó Paulo VI. Más tarde se le agregó el termino sostenible, el que bien podía llevar una carga económica o bien, una carga ecológica, según el contexto en que emergiera. Siguió la evolución, no podía ser de otra manera, y en la búsqueda de consensos y definiciones, el concepto de Sostenibilidad se desligó del concepto de Desarrollo y se le integraron 3 responsabilidades igualmente importantes: la Social, la Ambiental y la Económica.

La Responsabilidad Social, rescatando el mensaje de Paulo VI, promoviendo inclusión, respeto y pertinencia cultural. La Ambiental, promoviendo la conservación de los recursos naturales, el rescate de los ya deteriorados o disminuidos, el estímulo de compensadores. Y la Económica, que a mí me gusta llamarla Responsabilidad Gerencial, porque es la que promueve que la actividad, sea la que sea, en principio cumpla con su razón de ser: si es lucrativa, pues que lucre! y que lo haga por mucho tiempo y recompense ampliamente a sus propietarios e inversionistas y si no es lucrativa, pues que cumpla con su objetivo, cultural, gremial, deportivo, comunitario o reivindicativo. Es parte importante de la responsabilidad gerencial el cumplimiento con las leyes fiscales, laborales, registrales del país en que tiene sede.

La Sostenibilidad es un prerrequisito para hacer negocios, dice Ronald Sanabria, uno de los Vice-Presidentes de Rainforest Alliance, la principal certificadora internacional de empresas que operan de acuerdo con las buenas practicas sostenibles.

Generar empleo, por ejemplo, no es cumplir con una Responsabilidad Social. Es una Responsabilidad Económica o Gerencial. Se contrata al personal necesario. Ni uno más ni uno menos. Se les paga lo justo y siempre de acuerdo con la legislación laboral vigente se pagan las prestaciones.

Resolver necesidades de la comunidad en la medida de lo posible, muchas veces apoyando más con gestión ante las autoridades responsables que con pago, es una buena forma de ser socialmente responsable, evitando caer en asistencialismo o filantropía. Y evitando, dentro de lo posible, quitarle al estado las responsabilidades que tiene en materia de salud y educación.

Aun cuando existen excelentes ejemplos de buenas prácticas sostenibles en la producción agrícola y forestal, es en el sector turismo en el que ha logrado impacto positivo y mayor visibilidad. El turista prefiere ser atendido por operadores y hoteles que respetan las tradiciones de las poblaciones que se visitan, que pagan los salarios justos y que tienen capacidad de darle buen mantenimiento a sus equipos y vehículos, que manejan los deshechos adecuadamente. Incluso está dispuesto a pagar un poco más cuando ese cumplimiento con las 3 responsabilidades, social, ambiental y gerencial, es evidente.

La Organización Mundial de Turismo – OMC, ha declarado el 2017 como el Año Internacional del Turismo Sostenible. En Guatemala, la Comisión de Turismo Sostenible de la AGEXPORT, lo celebrará.

Andrea Vides
Andrea Vides
Guatemalteca, periodista desde hace 9 años. Apasionada por la comunicación. @avides_vgt
¿Te gustaría recibir las últimas noticias?
Suscríbete a nuestro Newsletter
Respetamos tu privacidad.