Fanny de EstradaEn Guatemala son muy pocos  y quizás se cuentan con los dedos de la mano los temas en que todos coincidimos. Uno de ellos  es el pedido de bajar  el precio de la energía eléctrica para todos.

 Nuestro país se  ha convertido en el foco de las inversiones en energía,  debido  a la buena decisión política  en 1996, cuando se aprobó la Ley general de electricidad. Esta ley  contiene reglas del juego tan claras  que dan certeza al inversionista.

A la fecha  se han invertido ya  más de Q15 mil millones  en generación y en las áreas que forman parte del sistema eléctrico

El ente regulador que es la Comisión Nacional de Energía Eléctrica  (CNEE), por cierto ayer   presidido por una profesional guatemalteca, con energía ha aplicado la ley y su reglamento  a un mar de actores que intervienen en el sistema. Generadores, transportistas, distribuidores, comercializadores, administradores son los que participan y tienen que ver con lo que se paga de electricidad.

El consumidor, donde está usted estimado lector, es el que está al final de la cadena, es el que paga  dependiendo de las eficiencias de cada uno de ellos. La buena noticia es que  nuestro país   ya es el Centro Regional de Generación de Energía Eléctrica a tal grado que  las  cifras de exportación al mes de agosto de este año, reportan que  se han exportado US$68 millones   de Energía Eléctrica a Centroamérica.

El hecho que se cuente con más energía de la que consume el país,   indica que si hay más oferta que demanda, la lógica del mercado manda que el precio tiene que bajar,  exactamente como ocurre con los tomates, cuando hay muchos, el precio baja sustancialmente.

También las fuentes de generación se han diversificado a tal grado que hoy la  proveniente del agua que es la más barata, representa un 60%, luego viene el carbón, para terminar en los derivados del petróleo que es la más cara, dejando de lado que en estos momentos el petróleo se encuentra con precio bastante bajo.

Así que si las fuentes son más baratas, el  administrador debe actuar y   utilizar eso, en beneficio del consumidor. También se anuncia que está cercana la posibilidad de incorporar el gas natural como una fuente que puede contribuir a bajar las tarifas.

Lo más importante son los temas que aún quedan por resolver  y que tienen que ver con lo que pagamos por la luz: primero, cuidado con lo que se regula a nivel centroamericano, los representantes guatemaltecos tienen que influenciar porque sea la eficiencia de las normas nuestras las que adopte la CRIE (ente centroamericano).

Además cuidar de que no se exporte la energía más barata dejándonos la más cara. Segundo si hay más generación también tiene que haber más líneas para la transmisión, de nada sirve tener energía si no hay más torres y líneas por donde pase.

Aquí el tema es  que hay malos guatemaltecos  y alcaldes aprovechados que quieren cobrar una fortuna por los espacios para las torres. De hecho deberían donarlos para el beneficio de sus comunidades. Tercero el alumbrado público se cobra al antojo de los alcaldes, urge la ley que regula esos desmanes. Cuarto, los  ladrones de luz causan pérdidas que todos los demás tenemos que pagar.

Eso tiene que pararse y condenarse. Quinto: seguir con las licitaciones como hasta ahora y velar porque la próxima aprobación del costo del transporte sea eficiente. Si todos estamos vigilantes, no hay duda que hay una luz real  para bajar los costos de la energía eléctrica.

Andrea Vides
Andrea Vides
Guatemalteca, periodista desde hace 10 años. Apasionada por la comunicación. @avides_vgt
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