jueves, agosto 28, 2025

Más allá del microscopio: Tecnología que acelera la inocuidad alimentaria

La rapidez en la liberación de productos es clave para la industria alimentaria. En un sector donde el tiempo literalmente equivale a frescura, calidad y cumplimiento de plazos de exportación, cada hora cuenta. Por eso, la innovación tecnológica en los laboratorios de microbiología ya no es un lujo: es una necesidad.

En este contexto, los equipos automatizados para la identificación de microorganismos se han convertido en aliados estratégicos de los productores de alimentos preparados y perecederos. Su función principal: reducir significativamente los tiempos de respuesta en la detección de patógenos y microorganismos que deterioran los alimentos y que podrían comprometer la inocuidad de los productos.

Tradicionalmente, la identificación microbiana requiere procedimientos conocidos como marchas bacteriológicas, que pueden tomar varios días y dependen en gran medida de la experiencia del personal técnico. Si bien este método ha sido confiable, sus limitaciones de tiempo y subjetividad han empujado a la industria hacia soluciones más rápidas, objetivas y seguras.

Hoy en día, la automatización permite obtener resultados precisos en solo 24 horas, una vez se ha aislado la colonia de interés. Esto representa una ventaja crítica en situaciones como:

  • Liberación urgente de lotes de exportación
  • Retiros de emergencia por sospechas de contaminación
  • Validación rápida del ambiente de producción

Patógenos de alto interés como Listeria monocytogenes, Salmonella o E. coli O157:H7, que antes requerían procesos largos y complejos, ahora pueden ser identificados con mayor eficiencia gracias a sistemas automatizados con bases de datos bioquímicas integradas.

Pero no se trata solo de detectar lo esperado. ¿Qué sucede cuando aparece un microorganismo fuera del esquema tradicional? En esos casos, contar con equipos que pueden comparar patrones bioquímicos con bases de datos robustas permite identificar incluso agentes deteriorantes no contemplados en las normas de referencia de los mercados de destino, como los RTCA para Centroamérica o referencias de FDA para Estados Unidos.

Un ejemplo de implementación de esta tecnología lo encontramos en FQB/Innolab, donde se utilizan sistemas automatizados que integran biología molecular con tarjetas bioquímicas miniaturizadas y códigos de barras, lo que garantiza trazabilidad, evita contaminaciones cruzadas y cumple con estándares internacionales, incluyendo la acreditación ISO 17025.

Además, estos sistemas automatizados eliminan el factor de subjetividad humana en la lectura e interpretación de resultados, proporcionando datos consistentes y confiables sin depender exclusivamente de la experiencia del operador.

¿El mayor beneficio? La capacidad de actuar a tiempo. En una industria cada vez más regulada y orientada a la exportación, contar con resultados rápidos y confiables es una ventaja competitiva real que se traduce en productos más seguros, mayor cumplimiento normativo y confianza del consumidor.

Autor: Sara García – Química Bióloga – Laboratorio FQB

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