domingo, marzo 29, 2026

Retrasos portuarios ponen en riesgo la exportación de productos frescos y elevan costos logísticos en Guatemala

La falta de eficiencia operativa en los puertos del país continúa generando impactos directos en la competitividad de las exportaciones guatemaltecas. Los tiempos prolongados para la nacionalización de insumos esenciales, como el material de empaque utilizado en productos frescos, están provocando atrasos en la preparación de embarques, incrementos en los costos logísticos y riesgos en el cumplimiento de los compromisos comerciales internacionales.

De acuerdo con datos del sector exportador, el tiempo promedio de permanencia de un contenedor en puerto para su nacionalización oscila entre 9 y 16 días. Este retraso genera gastos extraordinarios por conceptos de almacenaje y demora que pueden alcanzar hasta US$200 diarios por contenedor, impactando de forma significativa la estructura de costos de las empresas que dependen de estos insumos para mantener sus operaciones.

El material de empaque es fundamental para la exportación de productos frescos, como los minivegetales, cuya comercialización exige altos estándares de calidad, inocuidad y tiempos estrictos de entrega. La indisponibilidad de este insumo afecta directamente la planificación de los embarques, provocando reprogramaciones logísticas y posibles incumplimientos en los tiempos pactados con compradores internacionales.

En el caso de los minivegetales, la cadena logística incluye el traslado terrestre desde Patzicía, Chimaltenango, hacia el puerto Santo Tomás de Castilla. Este recorrido representa una distancia aproximada de 361 kilómetros y puede tomar hasta 24 horas, dependiendo de las condiciones del tráfico y el estado de la infraestructura vial. A ello se suman los tiempos adicionales de espera en puerto, lo que agrava el riesgo de pérdida de eficiencia en una cadena de suministro que debe operar con precisión para garantizar la frescura del producto.

Paradójicamente, el material de empaque puede tardar más tiempo en ser retirado de los puertos guatemaltecos que el requerido para su traslado marítimo hacia su destino final. Una vez embarcados, los minivegetales tienen como destino el puerto de Miami, con un tiempo de tránsito estimado de entre 3 y 4 días. Esta situación evidencia las brechas existentes en los procesos portuarios nacionales, que afectan la competitividad frente a otros mercados que cuentan con sistemas logísticos más ágiles y modernos.

El sector exportador advierte que estas limitaciones operativas no solo incrementan los costos para las empresas, sino que también pueden afectar la reputación del país como proveedor confiable de productos frescos. La eficiencia portuaria es un factor determinante en la toma de decisiones de compradores internacionales, especialmente en segmentos donde la rapidez y la calidad del servicio logístico son condiciones clave para mantener relaciones comerciales sostenibles.

Ante este escenario, se hace urgente impulsar acciones orientadas a fortalecer la infraestructura y la gestión portuaria en Guatemala (inversiones en muelles, patios y equipo). La modernización de procesos, la reducción de tiempos de despacho y la implementación de soluciones tecnológicas que permitan una mayor trazabilidad y coordinación logística son elementos fundamentales para garantizar la continuidad de las exportaciones y aprovechar las oportunidades que ofrecen los mercados internacionales.

El desarrollo de puertos más eficientes no solo contribuiría a reducir costos y mejorar los tiempos de entrega, sino que también fortalecería la competitividad del sector exportador, generando mayor dinamismo económico, empleo y desarrollo en las regiones productivas del país.

El sector hace un llamado a priorizar la mejora integral del sistema portuario como un eje estratégico para el crecimiento de las exportaciones, particularmente en productos frescos, cuya cadena logística requiere condiciones óptimas para mantener su calidad y cumplir con las exigencias del comercio global.

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