La competitividad de un país no comienza cuando un producto llega a un mercado internacional. Empieza mucho antes: en la capacidad de su infraestructura para movilizar mercancías con eficiencia, reducir costos logísticos y conectar a las empresas con los mercados. Por ello, contar con un sistema portuario moderno y eficiente ya no es únicamente una necesidad para el sector exportador, sino un requisito para impulsar el crecimiento económico, atraer inversión y beneficiar a toda la población.
El comercio exterior guatemalteco ha mantenido una tendencia de crecimiento durante las últimas dos décadas. Entre 2000 y 2024, la carga movilizada por el sistema portuario aumentó 190% y el movimiento de contenedores creció 274%. Sin embargo, la capacidad portuaria no se ha expandido al mismo ritmo. El rezago en infraestructura y operación limita la competitividad del país, incrementa los costos logísticos y reduce la capacidad para responder a la demanda del comercio internacional.
El estudio Impacto Económico del Rezago Operativo en los Puertos de Guatemala, elaborado por AGEXPORT, evidencia que únicamente entre enero y agosto de 2025 el país dejó de movilizar entre 352 mil y 654 mil toneladas métricas adicionales debido a las limitaciones operativas. Además, los mayores tiempos de espera para los buques representaron un costo de oportunidad estimado entre US$16.1 millones y US$34.7 millones, recursos que pudieron destinarse a nuevas inversiones, generación de empleo y fortalecimiento de la competitividad nacional.
Estas ineficiencias trascienden al comercio exterior y tienen efectos directos en la economía de los hogares. Cuando aumentan los costos logísticos, también se encarece el transporte, las materias primas tardan más en llegar a las industrias y los productos pueden incrementar su precio para el consumidor final.
“Las ineficiencias portuarias no afectan únicamente a quienes exportan o importan. Impactan a toda la economía. Un sistema portuario eficiente significa menores costos para producir, mayor competitividad para atraer inversión y mejores condiciones para generar empleo”, explicó Claudia de Del Águila, directora de Incidencia del Entorno Exportador de AGEXPORT.
La modernización portuaria entra en una etapa decisiva
Guatemala se encuentra en un momento determinante para transformar su sistema portuario. La iniciativa de la Ley General del Sistema Portuario Nacional ya superó la tercera lectura en el Congreso de la República y se encuentra a un paso de su aprobación definitiva, un avance que representa una oportunidad para cerrar una brecha de más de cinco décadas sin una legislación que permita planificar, regular y desarrollar integralmente la infraestructura portuaria del país.
El modelo vigente, basado principalmente en puertos públicos que han alcanzado sus límites de capacidad, requiere un nuevo marco normativo que facilite la inversión y permita ampliar la oferta de infraestructura para responder al crecimiento del comercio.
La nueva ley plantea la creación de una institucionalidad técnica especializada y un sistema que promueva la participación de nuevos operadores mediante alianzas público-privadas, puertos privados y otros esquemas de inversión. Esto permitiría incrementar la capacidad instalada, mejorar la eficiencia operativa y fortalecer la competencia en beneficio de usuarios, empresas y consumidores.
El reto es urgente. La construcción y modernización de infraestructura portuaria requiere varios años entre planificación, inversión y ejecución. Postergar las decisiones significa limitar la capacidad del país para sostener su crecimiento económico en el mediano y largo plazo.
Actualmente, cerca del 50% de los contenedores que se movilizan en Guatemala corresponden a exportaciones, por lo que la capacidad del sistema portuario es un factor determinante para la competitividad nacional y para alcanzar la meta de duplicar las exportaciones hacia 2035.
Decisión estratégica para el desarrollo del país
Para AGEXPORT, la aprobación de la Ley General del Sistema Portuario Nacional constituye una decisión estratégica que trasciende al sector exportador. Un sistema portuario moderno fortalece la seguridad económica del país, reduce riesgos asociados a la falta de institucionalidad, genera mayor certeza para la inversión y crea las condiciones para que Guatemala aproveche su ubicación geográfica como una plataforma logística regional.
“La modernización del sistema portuario es una inversión en el futuro del país. Más capacidad y mayor competencia significan más comercio, más inversión, más empleo y mejores oportunidades para la población. Si Guatemala aspira a duplicar sus exportaciones y consolidarse como un centro logístico regional, necesita iniciar hoy la transformación de sus puertos”, concluyó Claudia de Del Águila.





