Opinion Agexport

El Director de la División de Desarrollo de AGEXPORT, Iván Buitrón, presenta su columna de opinión publicada en el medio digital Perspectiva.

La situación política, económica, social y ambiental que vive Guatemala es crítica. La macroeconomía está en crisis y si no logramos hacer algo urgente para revertirla, será difícil superar los indicadores que nos sitúan en el último lugar de desarrollo en América Latina.


Aunque seguimos siendo la economía más fuerte de Centroamérica, y aunque se reconoce la calidad de su gente, su riqueza natural y multicultural, la capacidad de emprendimiento de toda su población, hay que reconocer también que una buena parte de la macroeconomía se sostiene por flujo de remesas, lavado, contrabando y economía informal.


Es innegable que Guatemala, a pesar de haber pasado por situaciones y momentos difíciles en su reciente historia, es un pueblo pujante que lucha cada día para construir un futuro mejor para su gente. Ni que hablar de cientos de hombres, mujeres, jóvenes, asociaciones, cooperativas, empresas que son reconocidos por sus éxitos a nivel local y mundial, para nada son pocos y cada día la lista crece considerablemente con historias maravillosas de adversidad y superación. Son miles de historias heroicas, especialmente para la gente de ingresos medios y bajos. Subir en la escala de oportunidades para obtener el éxito es sumamente difícil y para la mayoría imposible.

Imposible por el comprobado saqueo del ESTADO, la mala calidad del gasto del presupuesto, la falta de un Plan de Desarrollo País a largo plazo. El desequilibrio en la balanza de las oportunidades es tan notable, que provoca una situación insostenible, los indicadores están claros. Los territorios y la población de mayor pobreza en Guatemala, es decir la mayoría, son los que han sufrido mayor abandono de los Gobiernos, ausencia de inversiones, incentivos, acceso a financiamiento, asistencia técnica, infraestructura, servicios básicos, y una educación de calidad.

NO puede haber crecimiento ni desarrollo económico local, porque para dinamizar una infraestructura local se necesita lo más básico, inversiones, carreteras de acceso, luz, agua potable y alcantarillado, vivienda, servicios, etc. Sin infraestructura no hay ningún tipo de desarrollo. La inversión empresarial se concentra donde se concentra la infraestructura y los servicios.

Para generar ciudades que generan empleo en los departamentos se necesita infraestructura, transporte, educación de calidad y acceso a todos los servicios. En los departamentos NO hay la infraestructura básica, social, productiva y de casi nada que promueva la sostenibilidad económica que es la base para un desarrollo integral.

Está claro que al no priorizar de urgencia la inversión en estos territorios, y en la población que más necesita acceder a educación (La actual es de muy baja calidad), formación, empleo, emprendimientos, capital de trabajo para la generación de las Mipymes locales, agravará la situación y se hará más complicado encontrar una salida para un futuro exitoso.

Conozco cientos de comunidades en pobreza extrema que están en territorios que son un paraíso, que están ubicadas en lugares estratégicos y que solicitan de urgencia apoyo para planificar y acceder a recursos que les permitan salir adelante y progresar. Muchas no acceden a carreteras, servicios por no contar con la información (o porque están desinformadas), no acceden a relacionarse con tomadores de decisión para generar negociaciones, alianzas de beneficio común que puedan propiciar el desarrollo inmediato con inversiones estratégicas que se convertirían en motores para el desarrollo local.

En casi todos los territorios, desde los más alejados a las ciudades, pueblos y comunidades, la gente, las autoridades, cuando uno menciona ideas de emprendimientos, de oportunidades, de acceso a mercados,se despierta una sensación de ilusión, de poder hacer alianzas para generar iniciativas de desarrollo. Se sorprenderían al saber de cientos de lugares donde nunca ha llegado una autoridad y menos las instituciones obligadas a estar. Ni que hablar de miles de historias de promesas y mentiras que sólo han generado frustración a la población.


Para invertir hay que reducir el presupuesto del ESTADO. REDUCIR los gastos en blindados, gastronomía internacional, guardaespaldas, comisiones y controlar con mucha rigurosidad los bienes con que cuentan los funcionarios cuando son nombrados en cargos públicos. Sino se prioriza el gasto de inversión en el presupuesto nacional de forma urgente, los resultados están a la vista.


Las prioridades para Guatemala, en mi opinión, un pacto social, un gobierno técnico de transición con un plan de país para los próximos 20 años. Un Pacto Fiscal, reestructuración de la Institucionalidad del Estado (Casi todos los Ministerios.!!), Ley de Servicio Civil con depuración de los empleos clientelares, depuración sindical, depuración del presupuesto de la república eliminando gastos superfluos y clientelares, personal y priorizando inversiones de infraestructura estratégica en alianza con sectores productivos y de inversión para generar empleos y emprendimientos en territorios priorizados.

Se requiere eliminar por completo política asistencial y propiciar una alianza estratégica de los diferentes sectores sociales, productivos, académicos, gremiales, para coordinar su aporte a la construcción e implementación del Plan de Desarrollo País para construir la Guatemala que todos soñamos.

Nota: Soñar no cuesta nada.!!

Andrea Vides
Andrea Vides
Guatemalteca, periodista desde hace 8 años. Apasionada por la comunicación. @avides_vgt

Te gustaría recibir las últimas noticias del Sector Exportador guatemalteco, Suscríbete a nuestro Newsletter