Opinion Agexport

El Director de la División de Desarrollo de AGEXPORT, Iván Buitrón, presenta su columna de opinión publicada en el medio digital Perspectiva.

La competitividad de Guatemala atraviesa uno de sus peores momentos. Mientras vemos con envidia las noticias de países de la región como Costa Rica con su nueva Mega Terminal de Contenedores de Moín en el Caribe, que será estrenada en el 2019, incluye grúas gigantes para el manejo de los barcos Super Post Panamax, que servirán al nuevo puerto de Moín.


En Guatemala, ayer una importante naviera anunció reducción de operaciones con un impacto directo de más de 2700 contenedores por semana!!. Un enorme impacto negativo a la economía de Guatemala.


Hoy una delegación de Honduras presentó con mucho orgullo los impresionantes avances en la remodelación de Puerto Cortés, con una inversión de más de US$ 624 millones. Si sumamos a esto los puertos de Altamira y Veracruz en México, en Guatemala tenemos problemas serios de competitividad para asegurar el comercio, las exportaciones y nuestra conectividad con el mundo.

De nuestros aeropuertos ni que hablar, es por todos comentada la situación del principal aeropuerto y sus manejos al antojo de los funcionarios y los caprichos al son que les tocan las mafias. Si bien hay que reconocer la labor del INGUAT de rehabilitar los aeropuertos regionales, no han tenido el acompañamiento ni los presupuestos para que estas terminales estén a la altura de lo que los nacionales y turistas internacionales esperan.

Si hablamos de nuestras carreteras, dan ganas de llorar. Qué nuevas inversiones podemos esperar con una red vial destruida. Da vergüenza ver como los responsables justifican su inoperancia e ineficiencia, todos nos damos cuenta a dónde van a parar las grandes sumas de dinero que han sacrificado el desarrollo país.

Es hora de hablar claro!  El manejo oscuro y el saqueo del Estado han ocasionado que seamos uno de los países más pobres y poco competitivos de América Latina, situación que no se justifica de ninguna manera, ya que somos un país privilegiado por su riqueza, con un enorme potencial!

Vemos con preocupación cómo las peores carreteras estás causando un gran impacto a la población menos privilegiada. La carretera a Huehuetenango es un desastre, la ausencia de las instituciones del Estado se refleja en las escuelas, los centros de salud, en el desorden vial, en la basura, en el acelerado deterioro ambiental.

Por ejemplo, con una inversión relativamente reducida se podría terminar de urgencia el anillo periférico en la ciudad para que desde ahí se habilite una salida hacia Santa Cruz Quiche y otra carretera hacia las Verapaces que abrirían automáticamente flujos comerciales naturales en la zona occidental y Norte de Guatemala. Sin duda esto facilitaría una nueva ruta que genere comercio e inversiones en estos territorios.

Sobran los que le echan la culpa desde sus visiones acomodadas a la población, sin darse cuenta que quien falla es el Estado, al no brindar los servicios básicos, al negar el acceso a una educación de calidad, educación maniatada hasta ahora por los bajos intereses de seudo líderes chantajistas para un manejo con fines políticos clientelares.

El desorden no es casualidad, el manejo improvisado, la selección de personajes oscuros para puestos que controlan grandes sumas de dinero, han convertido al Estado en el primer extorsionador de la población guatemalteca, comisiones para todos, plazas fantasmas para los caprichos y gustos de los “funcionarios”. Bastaría hacer un recuento de lo vivido en los últimos años para tener claro que hace rato superamos a Macondo, el pueblo surrealista mágico de García Márquez que ahora en Guatemala lo volvemos una realidad. Esto me hace acordar de quienes se oponen a la CICIG, sin duda alguna son parte de las resistencias que no quieren que nada cambie y nos están llevando al abismo!.

Ivan Buitron
Ivan Buitron
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